Australia ya piensa en el segundo capítulo de su serie contra Los Pumas y llega a Mendoza con una confianza renovada después de haber conseguido una importante victoria en Jujuy.

Los Wallabies derrotaron 27-21 a Argentina en el primer encuentro y ahora buscarán conseguir algo que no pudieron lograr en sus últimas visitas al país: ganar dos Tests consecutivos en suelo argentino.

El seleccionado australiano atraviesa además un momento especialmente positivo. Con Les Kiss como entrenador, consiguió cuatro victorias consecutivas y todavía permanece invicto desde el comienzo de su ciclo.

 

Australia quiere aprovechar el momento

El triunfo en San Salvador de Jujuy no fue sencillo. Australia llegó a tener una ventaja de 19-7, pero Los Pumas reaccionaron y pusieron al equipo visitante contra las cuerdas durante buena parte del segundo tiempo.

Los Wallabies consiguieron resistir la presión argentina y terminaron asegurando el partido con una defensa que fue determinante en los minutos finales.

Para el hooker Brandon Paenga-Amosa, uno de los protagonistas del triunfo, el equipo está mostrando una personalidad diferente respecto de etapas anteriores.

El jugador destacó especialmente la confianza que existe dentro del grupo y el estilo ofensivo que está intentando imponer Les Kiss.

 

Una oportunidad histórica para los Wallabies

Australia sabe que tiene una cuenta pendiente.

En sus últimas visitas a Argentina consiguió ganar un partido, pero no pudo completar dos victorias consecutivas. En 2022 perdió el segundo encuentro después de haber ganado el primero, mientras que en 2024 ocurrió algo todavía más contundente: tras vencer a Los Pumas en el primer partido, Argentina respondió con una goleada de 67-27 en Santa Fe.

Ahora los Wallabies quieren evitar que la historia vuelva a repetirse.

Una nueva victoria en Mendoza les permitiría quedarse con la serie y conseguir el Puma Trophy, además de extender a cinco su racha de triunfos consecutivos.

 

Los Pumas preparan la respuesta

Del lado argentino, Felipe Contepomi sabe que la revancha será una oportunidad para corregir los errores cometidos en Jujuy.

Argentina tuvo momentos de gran dominio y llegó a entrar varias veces en los últimos metros australianos, pero no logró transformar esas oportunidades en puntos suficientes.

El cuerpo técnico deberá trabajar especialmente en el manejo de pelota, el ruck y la disciplina.

La revancha será el sábado 5 de septiembre en el Estadio Malvinas Argentinas de Mendoza, donde Los Pumas buscarán igualar la serie y evitar que Australia se lleve dos victorias consecutivas de territorio argentino.

 

Un partido que puede cambiar todo

Australia llega con confianza, pero sabe que todavía no tiene nada asegurado.

Los Pumas tienen una oportunidad inmediata para reaccionar y, además, Mendoza representa un escenario en el que históricamente Argentina se siente cómoda.

La diferencia entre ambos equipos fue de apenas seis puntos en Jujuy.

Por eso, todo indica que la revancha puede ser todavía más pareja.

Australia ya dio el primer golpe. Ahora quiere hacer historia en Mendoza, mientras Los Pumas preparan una respuesta para evitar que los Wallabies se lleven la serie de Argentina.