España confirmó sus planes para presentar una candidatura para organizar la Copa del Mundo de Rugby masculina de 2035, en un proyecto que buscará aprovechar la infraestructura deportiva y logística que el país está desarrollando para otros grandes acontecimientos internacionales.

La propuesta española tiene como uno de sus principales argumentos la posibilidad de utilizar estadios, redes de transporte y estructuras organizativas vinculadas a la Copa del Mundo de fútbol de 2030, que España organizará junto con Portugal y Marruecos. La experiencia adquirida en la preparación de ese torneo podría representar una ventaja para afrontar un evento de la magnitud del Mundial de rugby.

El proyecto también supondría una oportunidad para continuar expandiendo el deporte en un mercado donde el rugby busca aumentar su presencia, captar nuevos aficionados y fortalecer sus competiciones nacionales.

Un desafío en la carrera mundialista

La organización de una Copa del Mundo exige mucho más que estadios de gran capacidad: también requiere planificación de traslados, alojamiento, seguridad, participación de voluntarios y coordinación entre las autoridades deportivas y gubernamentales.

España buscará demostrar que puede responder a esas exigencias y ofrecer una sede competitiva para el torneo de 2035. Por ahora, la confirmación de sus planes representa un nuevo paso en el proceso de candidatura; la designación definitiva de la sede dependerá de las etapas posteriores del procedimiento de World Rugby.