Nueva Zelanda atraviesa una etapa de transformación. A pocos días del inicio de la esperada serie frente a Sudáfrica, el entrenador Dave Rennie comenzó a imprimir un nuevo estilo de juego en los All Blacks, con un enfoque mucho más dinámico y ofensivo que en temporadas anteriores.
Durante la ventana internacional de este año, el seleccionado neozelandés mostró una clara evolución en su propuesta. Los All Blacks aumentaron la cantidad de pases, fases y posesiones, reduciendo la dependencia del juego con el pie y apostando por mantener la pelota viva durante más tiempo.
El cuerpo técnico también introdujo variantes tácticas que permiten la participación de varios conductores en una misma jugada. Forwards con buena capacidad de pase y backs con libertad para cambiar de posición forman parte de una estrategia que busca hacer al equipo más impredecible.
El gran examen será Sudáfrica
La gira por Sudáfrica será la primera gran prueba para este nuevo modelo de juego. Enfrente estará el actual campeón del mundo, un equipo que mantiene su fortaleza física, pero que también evolucionó en el aspecto ofensivo bajo la conducción de Rassie Erasmus.
Para los All Blacks será una oportunidad de demostrar que el cambio de identidad puede dar resultados frente a uno de los rivales más exigentes del rugby internacional. La serie promete convertirse en uno de los grandes acontecimientos de la temporada.



