La serie entre Nueva Zelanda y Sudáfrica dejó una discusión que va más allá del resultado. Después del 3-1 conseguido por los Springboks, John Plumtree, exintegrante del staff de los All Blacks, puso sobre la mesa una pregunta que puede marcar el futuro del seleccionado neozelandés: ¿necesita Nueva Zelanda jugadores más grandes para enfrentar a Sudáfrica?

Plumtree señaló que los All Blacks tuvieron problemas especialmente en las formaciones fijas y en los momentos de contacto durante la serie. Sudáfrica consiguió imponer su potencia en el scrum, el lineout y las situaciones cercanas al ingoal.

 

La batalla física volvió a ser determinante

Nueva Zelanda consiguió mantener los partidos relativamente equilibrados en el marcador, pero según el análisis de Plumtree hubo determinadas áreas en las que Sudáfrica marcó una diferencia considerable.

Los Springboks utilizaron permanentemente jugadores como Jasper Wiese, Eben Etzebeth y Malcolm Marx para atacar de manera directa y generar metros después del contacto.

El exentrenador de los Sharks consideró que los All Blacks necesitaron defender con mayor precisión y, especialmente, sumar más jugadores en cada tackle para evitar que los portadores sudafricanos ganaran la línea de ventaja.

 

El scrum y el lineout, bajo la lupa

Uno de los puntos que más preocupó fue el rendimiento de Nueva Zelanda en las formaciones fijas.

Durante la serie, Sudáfrica consiguió imponer condiciones tanto en el scrum como en el lineout. El tercer partido incluso tuvo como protagonista un maul de aproximadamente 25 metros que terminó en try de Malcolm Marx.

Para Plumtree, Nueva Zelanda debe preguntarse si el problema está relacionado solamente con la técnica o si también existe una diferencia física entre ambos equipos.

En caso de que la segunda explicación sea correcta, el exintegrante del staff considera que los All Blacks podrían necesitar modificar el perfil de algunos de sus jugadores.

 

Una discusión que llega antes del Mundial

La cuestión aparece justo cuando falta poco más de un año para el Mundial de Australia 2027.

Sudáfrica será uno de los principales rivales que Nueva Zelanda deberá enfrentar en su camino hacia la Copa del Mundo y la serie demostró que los Springboks continúan teniendo una enorme fortaleza en el juego físico.

Los All Blacks, mientras tanto, tendrán tiempo para analizar lo ocurrido y buscar soluciones. No necesariamente se trata solamente de sumar kilos: también deberán encontrar la manera de neutralizar el poderío sudafricano mediante defensa, técnica y velocidad.

La discusión recién comienza, pero la serie dejó una evidencia clara: Nueva Zelanda tendrá que encontrar respuestas si quiere volver a competir en igualdad de condiciones contra Sudáfrica en los grandes escenarios internacionales.