La selección española femenina de rugby comenzó a preparar una nueva etapa internacional con una convocatoria que refleja la intención de seguir ampliando la base de jugadoras. El entrenador Regis Sonnes anunció un plantel de 36 integrantes para iniciar los trabajos de cara al WXV Global Series Challenger.
La convocatoria combina jugadoras experimentadas con nuevos nombres que buscan ganarse un lugar en Las Leonas. Entre las seleccionadas aparece Anne Fernández de Corres, quien viene de disputar una temporada destacada con ACT Brumbies en el Super Rugby Women’s.
También fueron convocadas varias jugadoras que compiten habitualmente en Inglaterra y Francia, dos de los países donde se concentra buena parte del rugby femenino profesional europeo.
Un torneo que puede marcar el camino
España afrontará un desafío importante durante septiembre, cuando viaje a Hong Kong para disputar el WXV Global Series Challenger. Allí tendrá tres partidos consecutivos ante Fiji, Samoa y Brasil.
La competencia será una oportunidad fundamental para que el seleccionado español continúe creciendo y pueda medirse con diferentes estilos de rugby. Además, el torneo forma parte del camino de preparación y clasificación hacia la Copa del Mundo de 2029.
El cuerpo técnico pretende aprovechar estas semanas para consolidar una identidad de juego y evaluar a las distintas alternativas disponibles antes de definir el plantel definitivo.
Una generación que quiere dar el salto
Uno de los aspectos más destacados de la convocatoria es la combinación entre experiencia y juventud. Sonnes decidió darle espacio a jugadoras que vienen destacándose en diferentes competiciones europeas, buscando aumentar la competencia interna.
Para España, el objetivo va más allá de un buen resultado en Hong Kong. El proyecto apunta a construir una selección cada vez más competitiva y ampliar la cantidad de jugadoras capaces de disputar partidos internacionales al máximo nivel.
Con el WXV Global Series Challenger cada vez más cerca, Las Leonas ya comenzaron a preparar un nuevo desafío que puede ser clave para el futuro del rugby femenino español.



