El capitán de Inglaterra, Maro Itoje, abrió este miércoles un debate que puede generar repercusiones en el rugby profesional: la necesidad de establecer períodos de descanso más largos para los jugadores de elite.
El segunda línea inglés considera que los descansos programados pueden ayudar a prolongar las carreras deportivas y mejorar tanto el estado físico como mental de los jugadores.
Itoje habló a partir de su propia experiencia. Después de pasar más de una década prácticamente sin una pausa extensa durante el verano, este año decidió tomarse un período completo de descanso y aseguró que regresó a la actividad sintiéndose renovado.
Una pausa después de 12 años
El jugador de 31 años acumuló durante la última década una enorme cantidad de partidos.
Además de superar las 100 apariciones internacionales con Inglaterra, participó en tres giras de los British & Irish Lions y disputó temporadas completas con su club.
Este año decidió no participar en los Tests de Inglaterra durante julio y aprovechó el período para alejarse temporalmente del rugby.
Según Itoje, la experiencia le permitió recuperar energías y volver a prepararse para la nueva temporada con una sensación diferente.
El jugador considera que muchos deportistas llegan a los períodos de descanso después de temporadas extremadamente exigentes, pero que pocas veces tienen suficiente tiempo para desconectarse realmente.
El modelo de Nueva Zelanda
Itoje puso como ejemplo algunas prácticas utilizadas por los All Blacks.
El seleccionado neozelandés ha permitido históricamente que determinados jugadores tengan períodos de descanso prolongados, especialmente después de grandes ciclos internacionales.
Para el capitán inglés, una estructura similar podría beneficiar a los jugadores de otros países.
La idea no sería esperar a que un deportista esté lesionado o agotado para darle descanso, sino establecer pausas previamente planificadas.
De esa manera, los jugadores podrían recuperar energías antes de comenzar una nueva temporada.
El descanso también es mental
Itoje remarcó que el beneficio no es solamente físico.
Un jugador profesional pasa gran parte del año entrenando, viajando, compitiendo y recuperándose de partidos. La presión constante puede terminar generando agotamiento mental incluso cuando el deportista no presenta una lesión.
Por eso, el inglés considera que un descanso real puede ayudar a recuperar la motivación y afrontar una nueva temporada con mayor energía.
Su propia experiencia durante este año fue, según explicó, una muestra de ello.
¿Podría cambiar el rugby profesional?
Las declaraciones de Itoje llegan en un momento en el que el calendario internacional vuelve a ser uno de los principales temas de discusión dentro del rugby.
Los mejores jugadores pueden disputar una cantidad enorme de partidos durante una temporada, sumando encuentros de clubes, competencias internacionales y giras.
El problema es especialmente importante para los jugadores que representan a sus países y además participan en torneos de clubes de alto nivel.
Un calendario más organizado podría permitir que los jugadores tengan períodos de recuperación sin que eso signifique necesariamente una lesión o una ausencia inesperada.
Una propuesta que abre el debate
Itoje no está planteando abandonar la competencia ni reducir el nivel de exigencia del rugby profesional.
Su propuesta apunta a que el descanso sea considerado una parte normal de la planificación de una carrera deportiva.
El inglés cree que darle a los jugadores un período de recuperación adecuado podría incluso permitir que las grandes figuras permanezcan más años en el máximo nivel.
Para Itoje, descansar no significa perder tiempo: significa invertir en la carrera de un jugador.
Ahora queda por ver si las autoridades del rugby internacional toman nota de su propuesta y comienzan a discutir cambios en un calendario cada vez más exigente.



