World Rugby analiza una propuesta que podría cambiar el calendario tradicional del rugby internacional: llevar un partido del Seis Naciones a Estados Unidos.
La iniciativa forma parte de la estrategia de crecimiento de World Rugby en territorio estadounidense, donde se disputarán los Mundiales masculino de 2031 y femenino de 2033. La organización considera que llevar grandes partidos al país puede ayudar a aumentar el interés por el rugby y generar nuevos ingresos.
Un partido del Seis Naciones fuera de Europa
La propuesta todavía no está aprobada y no existen planes concretos para modificar el calendario de 2027. Para que un encuentro del Seis Naciones se dispute en Estados Unidos, las seis federaciones participantes deberían estar de acuerdo, además de los organismos que controlan los derechos televisivos.
Sin embargo, World Rugby ya está analizando la posibilidad y estaría dispuesta a ofrecer incentivos económicos para que alguna de las federaciones lleve uno de sus partidos como local a territorio estadounidense.
Una de las opciones que aparece sobre la mesa es un posible Irlanda-Italia en Estados Unidos. Boston o Nueva York serían ciudades atractivas debido a la importante presencia de comunidades de ambos países.
Estados Unidos quiere convertirse en un mercado importante
El movimiento no es casualidad.
Estados Unidos será sede del Mundial masculino de 2031 y del femenino de 2033, por lo que World Rugby busca aumentar la popularidad del deporte antes de esos torneos.
La organización tiene previsto invertir hasta 200 millones de libras en el desarrollo del rugby estadounidense, según reportes publicados este jueves.
Además, este fin de semana Baltimore será escenario del cuarto partido entre Sudáfrica y Nueva Zelanda. El encuentro tendrá una asistencia superior a los 70.000 espectadores, una cifra que World Rugby considera una señal importante del potencial del mercado estadounidense.
¿El Seis Naciones podría convertirse en un torneo global?
La posibilidad abre un debate enorme.
El Seis Naciones es una de las competiciones más tradicionales del rugby mundial y todos sus partidos se disputan actualmente en Europa. Llevar un encuentro a otro continente representaría un cambio histórico.
El objetivo de World Rugby es demostrar que un partido internacional de máximo nivel puede generar una gran audiencia y, al mismo tiempo, mantener o incluso mejorar los ingresos de la federación que originalmente debía organizarlo como local.
Por ahora, la propuesta está en etapa de análisis y no hay ningún partido confirmado en Estados Unidos.
Pero la idea ya está sobre la mesa: en los próximos años, el rugby internacional podría empezar a jugar algunos de sus partidos más importantes mucho más lejos de sus escenarios tradicionales.



