Los Springboks llegan al último capítulo de su serie ante los All Blacks con una ventaja de 2-1 y una idea muy clara: Sudáfrica no quiere conformarse con un empate.
El capitán Siya Kolisi aseguró este viernes que el objetivo del equipo es ganar el cuarto y último partido de la serie, que se disputará este sábado en Baltimore, Estados Unidos.
“No queremos empatar la serie”
Sudáfrica ganó los dos primeros encuentros de esta histórica serie, mientras que Nueva Zelanda consiguió recuperarse en el tercer partido.
Ahora los Springboks tienen la posibilidad de quedarse con la serie si vuelven a derrotar a los All Blacks. Kolisi explicó que durante toda la semana el planteo fue prepararse para ganar y no simplemente administrar la ventaja conseguida.
El capitán sudafricano también reconoció que Nueva Zelanda llegará con una propuesta diferente debido a los cambios realizados en su formación.
Mo’unga cambia el panorama
Uno de los principales factores que Sudáfrica deberá controlar será el regreso de Richie Mo’unga como apertura de los All Blacks.
Para Kolisi, el regreso del experimentado número 10 modifica algunas características del rival y obliga a los Springboks a adaptarse nuevamente.
Nueva Zelanda también introdujo cambios importantes en su pack de forwards, por lo que Sudáfrica considera que se encontrará con un equipo diferente al que enfrentó la semana pasada.
Una batalla entre los dos mejores
El encuentro enfrentará a los dos primeros seleccionados del ranking mundial y cerrará una serie que tuvo tres partidos de enorme intensidad.
Kolisi destacó que ambos equipos ya conocen mucho mejor las fortalezas y debilidades del rival después de enfrentarse tres veces, por lo que encontrar nuevas soluciones será fundamental.
El capitán sudafricano comparó la exigencia de esta serie con disputar cuatro finales de un Mundial consecutivas, una muestra de la importancia que tiene el partido para ambos seleccionados.
Baltimore, escenario de una definición histórica
El encuentro se disputará en el M&T Bank Stadium de Baltimore, en un partido que también representa una oportunidad para que el rugby internacional gane terreno en Estados Unidos.
Se espera una asistencia cercana a los 71.000 espectadores, en uno de los eventos de rugby más importantes organizados en territorio estadounidense. Además, World Rugby considera este partido como una prueba importante de cara al Mundial de 2031, que tendrá a Estados Unidos como sede.
Los Springboks tienen todo a favor para quedarse con la serie, pero Kolisi sabe que los All Blacks llegan renovados y que un mínimo error puede cambiarlo todo.
Este sábado, Baltimore tendrá el último capítulo de una de las grandes rivalidades del rugby mundial.



