Hay algo en volver a jugar en una cancha que se parece a ser la mejor versión de cada uno de nosotros.
El sol pegando fuerte, las piernas pesadas, el pasto que siempre tiene ese olor a pasado y a futuro al mismo tiempo.
Old Virgins no es solo equipo o una agrupación, es una manera de estar parados en el mundo.
Somos un grupo de amigos que ya entendió que lo importante no está solo en el resultado, sino en la forma en la que nos elegimos unos a otros para seguir siendo parte de esta pasion que nos une y es el rugby.
Entendemos que el rugby es parte de nuestra vida, haciendo que la memoria nos active el cuerpo, la cabeza y el corazon.
Nos preparamos para un nuevo campeonato.
Pero en el fondo, nos preparamos para seguir siendo lo que somos:
un grupo que sabe que la amistad es un ancla, que el compañerismo salva días malos, y que el compromiso no se grita se demuestra.
Al final, siempre volvemos.
No por nostalgia, ni por costumbre.
Volvemos porque este es uno de los pocos lugares donde nos sentimos vivos.
Old Virgins sigue.
Y nosotros también.



