El rugby femenino tendrá este sábado uno de sus partidos más especiales del año. Nueva Zelanda y Australia se enfrentarán en Auckland, en un encuentro correspondiente a la O’Reilly Cup que tendrá un significado histórico para las Wallaroos.
El seleccionado australiano disputará en el Go Media Stadium su Test número 100, convirtiendo el encuentro en una jornada especial para todo el rugby femenino del país.
Pero Australia no solamente buscará celebrar el centenario. También tendrá enfrente un desafío gigantesco: las Wallaroos nunca lograron derrotar a las Black Ferns en un partido internacional de rugby XV.
La rivalidad entre ambos países comenzó en 1994 y desde entonces Nueva Zelanda ha dominado ampliamente los enfrentamientos.
Una oportunidad para hacer historia
El encuentro representa una oportunidad única para Australia. Las Wallaroos llegan sabiendo que el historial está completamente inclinado hacia Nueva Zelanda, pero también con la intención de demostrar cuánto creció el programa durante los últimos años.
En el primer enfrentamiento de 2026, las Black Ferns se impusieron 40-5 y volvieron a quedarse con la O’Reilly Cup y el título del Pacific Four Series.
Ahora Australia tendrá la posibilidad de reaccionar en un escenario completamente diferente y ante su público regional.
Nueva Zelanda llega como favorita
Las Black Ferns continúan siendo una de las grandes potencias del rugby femenino mundial. Su velocidad, intensidad y capacidad para generar espacios fueron algunos de los factores que marcaron la diferencia en el primer partido entre ambos equipos de este año.
Australia sabe que necesitará mejorar especialmente en defensa y en la capacidad para sostener ataques prolongados si quiere competir durante los 80 minutos.
El encuentro de Auckland también será una prueba importante para varias jugadoras que buscan consolidarse dentro del seleccionado australiano de cara al proyecto que apunta al Mundial de 2029, que tendrá a Australia como país anfitrión.
Un centenario con un objetivo enorme
El partido tendrá todos los ingredientes para convertirse en una fecha inolvidable para las Wallaroos.
Por un lado, será el Test número 100 de la historia del seleccionado. Por el otro, Australia tendrá la posibilidad de conseguir algo que nunca logró: derrotar a Nueva Zelanda en rugby XV.
Las Black Ferns buscarán mantener su dominio histórico, mientras que las Wallaroos intentarán aprovechar la importancia del escenario para dar el gran golpe.
Mañana no habrá solamente una copa en juego: Australia intentará cambiar una historia que lleva más de tres décadas.



